Donostia convierte su biodiversidad urbana en un museo al aire libre con Biarteko Mugi
Entomología, Herpetología / Biodiversidad urbana
Miercoles, 15 de Julio, 2026 — CEST
— Texto: Aranzadi
Lectura: 6 minutos
El Ayuntamiento impulsa, junto a Aranzadi y Chillida Leku y el apoyo de Kutxa Fundazioa, un proyecto que une ciencia, arte y tecnología para acercar la naturaleza urbana a la ciudadanía y fomentar su conservación
El Ayuntamiento de Donostia / San Sebastián ha participado hoy en la inauguración de las tres esculturas de Urban Fauna Resort y del primer recorrido de Biarteko Mugi, dos iniciativas impulsadas por la Sociedad de Ciencias Aranzadi y Chillida Leku que transforman la forma de descubrir, comprender y valorar la biodiversidad urbana a través de la ciencia, el arte y la tecnología.
Ambas iniciativas forman parte de Biarteko Mugi, un desafío ecosocial liderado por Aranzadi que busca reconectar a las personas con la naturaleza de su entorno cotidiano. El proyecto parte de una idea sencilla: solo protegemos aquello que conocemos y valoramos. Por ello, propone descubrir la biodiversidad urbana no como un simple conjunto de especies, sino como un patrimonio vivo, tan singular y valioso como el patrimonio artístico o cultural de la ciudad.
Frente a una visión de la naturaleza ligada exclusivamente a espacios protegidos o paisajes remotos, Biarteko Mugi reivindica la biodiversidad que habita parques, jardines y calles, mostrando que las especies que conviven con nosotros protagonizan procesos ecológicos y evolutivos tan sorprendentes como los de cualquier documental de naturaleza.
Además de la Sociedad de Ciencias Aranzadi y Chillida Leku, en el proyecto participan la ONG Bizikletaz Adinik Ez y la empresa tecnológica Ikasplay. Biarteko Mugi cuenta con el apoyo de Kutxa Fundazioa a través de la convocatoria de ayudas Alianzas para Desafío Ecosociales 2024, el Ayuntamiento de Donostia / San Sebastián, el departamento de Sostenibildiad de la Diputación Foral de Gipuzkoa, FECYT y la campaña de Céntimos Solidarios de Eroski con la colaboración de Worldcoo.
El concejal de Medio Ambiente, Iñigo García, ha destacado que este proyecto "nos invita a mirar la ciudad con otros ojos y a descubrir que la naturaleza forma parte de nuestro día a día". "La biodiversidad no está solo en los grandes espacios naturales; también vive en nuestros parques, jardines y calles. Conocerla es el primer paso para protegerla", ha señalado.
Por su parte, el diputado de sostenibilidad, José Ignacio Asensio, ha destacado que “la protección de la biodiversidad empieza cuando aprendemos a mirar nuestro entorno de otra manera. Iniciativas como Biarteko Mugi convierten la ciudad en un espacio para aprender, sorprenderse y comprender que la naturaleza también forma parte de nuestra vida cotidiana. Ese cambio de mirada es imprescindible para avanzar hacia una sociedad más consciente y comprometida con la conservación de nuestro patrimonio natural”.
Los recorridos de Biarteko Mugi
La jornada ha servido también para presentar el primer recorrido de Biarteko Mugi. Los recorridos convierten distintos espacios de Donostia en un itinerario de interpretación de la biodiversidad urbana. A través de códigos QR instalados en distintos puntos de la ciudad, cualquier persona puede acceder a breves vídeos que explican los fenómenos ecológicos y evolutivos que ocurren precisamente en ese lugar y que, en la mayoría de los casos, pasan desapercibidos.
Los distintos recorridos conectan especies y escenarios urbanos mediante una temática común que permite comprender cómo la naturaleza se adapta a la ciudad y por qué esa biodiversidad es una parte tan valiosa del patrimonio natural de Donostia.
El primer itinerario, "Lo que se ve", está dedicado a la comunicación visual en la naturaleza. A lo largo del recorrido, las personas participantes podrán descubrir cómo especies como lagartijas, mirlos, gorriones, tritones, polinizadores, orquídeas, tamarices, salamandras o líquenes utilizan los colores, las formas y los patrones para comunicarse, defenderse, atraer a sus parejas o relacionarse con su entorno.
El recorrido también pone de relieve que estas especies actúan como indicadores del estado de salud de los ecosistemas urbanos, ya que su presencia, comportamiento o características ofrecen información sobre la calidad ambiental de la ciudad.
El concejal de Medio Ambiente ha subrayado que iniciativas como esta "demuestran que la conservación también se construye desde las ciudades". "Desde el Ayuntamiento seguimos apostando por proyectos que acercan el conocimiento científico a la ciudadanía y que convierten el espacio público en un lugar donde aprender, convivir y cuidar nuestro patrimonio natural", ha concluido.
Urban Fauna Resort
Durante la jornada se ha inaugurado las tres esculturas ganadoras de Urban Fauna Resort, una convocatoria impulsada por Chillida Leku y la Sociedad de Ciencias Aranzadi, con la colaboración del Ayuntamiento de Donostia/San Sebastián y la Diputación Foral de Gipuzkoa.
El proyecto propone una nueva forma de entender el arte público. Las esculturas no solo son intervenciones artísticas, sino también refugios funcionales que favorecen la biodiversidad nativa. Diseñadas conjuntamente por artistas y científicos, integran criterios estéticos y ecológicos para convertir el espacio público en un museo de arte vivo donde arte y naturaleza se enriquecen mutuamente.
La convocatoria recibió 24 propuestas, de las que un jurado interdisciplinar formado por especialistas en arte, arquitectura, biodiversidad y representantes institucionales seleccionó las tres obras ganadoras.
Instaladas en distintos espacios verdes de Donostia, las esculturas crean nuevos refugios para la biodiversidad urbana e invitan a reflexionar sobre el valor único del patrimonio natural y la pérdida progresiva de hábitats.
Biribilgune (jardines del Palacio Miramar)
Autores: Ane Escribano e Iker de la Hoz (arquitectos).
Construida con materiales reciclados y concebida como una estructura circular, símbolo de continuidad y de vida, la obra propone un refugio que hace visibles los procesos de sucesión ecológica y favorece la convivencia entre distintas especies. Sus autores entienden el proyecto como una invitación a repensar la relación entre la ciudad, el espacio público y la naturaleza.
Walls into Porous Boundaries (parque Cristina Enea)
Autora: Nekane Azpiazu Lejardi (arquitecta e investigadora).
La intervención adopta la forma de un muro poroso diseñado para ser colonizado por pequeñas especies urbanas. Más que separar la ciudad de la naturaleza, el muro actúa como un espacio de encuentro que favorece nuevas formas de convivencia entre personas y biodiversidad.
Geltoki Bizia (delante de la biblioteca de la EHU, plaza Europa)
Autoras: Maider de la Fuente y María Zufiaur (arquitectas).
Concebida como una escultura viva, la obra crea un espacio que atrae simultáneamente a personas y especies polinizadoras. Situada junto al campus universitario, pretende hacer visibles aquellos pequeños organismos que, aunque suelen pasar desapercibidos, desempeñan un papel esencial en la biodiversidad urbana.